Odio ver como cada día la voz del pueblo no es más que un lejano susurro a oidos de los poderosos, cómo la opinión del pez pequeño no importa al pez grande, aunque los pequeños son más, los grandes los tienen oprimidos.
Puede que sea miedo a romper con lo estipulado, miedo a romper con lo que generaciones y generaciones pasadas han creído, puede que tengan miedo del cambio, pero ya os lo digo yo, desde la voz del oprimido ya os digo yo que no es así, que ya es hora de cambiar, de quejarnos, de decir "hasta aquí hemos llegado", dejar de ser los inferiores de nadie y pasar a ser nuestros propios jefes, es hora de dejar de ser el pez pequeño, no os dais cuenta de que ellos tienen solo el poder que vosotros quereis darle, ellos no son poderosos, vosotros les haceis creerse poderosos, pero realmente quien tiene el poder somos nosotros, vosotros, cada uno de vosotros, hasta el más marginado, el olvidado, el que nunca aparece en las fotos, hasta ese, tiene el poder, no los peces gordos, el poder reside en cada uno de nosotros, el poder de decir que ya no vamos a seguir aguantando esta tortura y de cambiar las cosas de una vez por todas.
jueves, 13 de diciembre de 2012
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